
Comer con ansiedad es una experiencia muy frecuente. Si alguna vez has terminado el día buscando comida aunque no tuvieras hambre, este articulo es para ti.
¿Has sentido la necesidad de comer algo de forma urgente después de un día difícil, aunque sabias que acababas de cenar?
La comida rara vez es el problema. La mayoría de las veces es el mensaje.
La comida suele ser la forma que ha encontrado tu cuerpo para aliviar el estrés, la ansiedad, el cansancio o emociones que no están encontrando otra vía de expresión.
Detrás de cada episodio de comer con ansiedad suele haber una necesidad física, emocional o ambas.
Aprender a escucharla es el primer paso para recuperar una relación más en calma y consciente con la comida.
Durante unos minutos parece aliviar el malestar. Pero ese alivio suele ser temporal y deja paso a la culpa, la sensación de pérdida de control y el deseo de compensar.
Así se crea un círculo del que muchas personas sienten que no pueden salir.
La buena noticia es que es un patrón que se puede cambiar.
No mediante más control, más fuerza de voluntad o más restricciones sino aprendiendo a comprender que está intentando comunicarte tu cuerpo y desarrollando nuevas herramientas desde el autocuidado y no desde la culpa.
¿Por qué comemos con ansiedad?
La ansiedad es una respuesta normal de nuestro organismo ante situaciones que percibe como amenazantes o muy exigentes.
Cuando aparece, el cuerpo libera hormonas como el cortisol y la adrenalina, preparándonos para actuar.
En este estado de alerta es más difícil percibir con claridad las señales de hambre y saciedad.
Además, el cerebro busca formas rápidas de obtener bienestar, por lo que es habitual que aparezca un deseo intenso de alimentos ricos en azúcar, grasa o sal ya que activan el sistema de recompensa y producen una sensación inmediata de alivio.
El problema que ese alivio dura poco y con frecuencia, va seguido de culpa, frustración y la sensación de haber perdido el control.
La ansiedad no se supera luchando contra la comida. Se transforma cuando aprendemos a escuchar, comprender y atender la necesidad que hay detrás.
¿Cómo saber si estas comiendo con ansiedad?
No siempre es fácil distinguir si comemos por hambre o para aliviar una emoción. Sin embargo, existen algunas señales que pueden ayudarte a reconocer cuando la ansiedad está influyendo en tu forma de comer.
- Comes muy deprisa y casi sin darte cuenta.
- Sientes una necesidad urgente de comer determinados alimentos especialmente ricos en grasa y azúcar.
- Comes, aunque hayas terminado una comida hace poco tiempo.
- La comida aparece como respuesta al estrés, aburrimiento, emociones no atendidas, sensación de soledad…
- Después de comer aparece la culpa o sensación de haber perdido el control
- Te prometes que mañana lo harás mejor y el ciclo vuelve a repetirse.
Es importante diferenciar el hambre física del hambre emocional.
- El hambre física aparece de manera gradual y acepta distintos tipos de alimentos y desaparece cuando el cuerpo esta saciado.
- El hambre emocional suele aparecer de forma repentina, pide alimentos muy concretos y permanece incluso cuando has comido suficiente.
Estrategias para dejar de comer con ansiedad
Cuando aparezca el impulso de comer, no intentes reprimirlo ni luchar contra él.
Regálate unos minutos para detenerte y observar que está ocurriendo.
Pregúntate:
- ¿Tengo hambre física, real?
- ¿Qué emoción estoy sintiendo?
- ¿Qué necesito realmente en este momento?
A veces seguirás decidiendo comer, la diferencia es que será una decisión más consciente y menos impulsiva.
La pausa no pretende evitar que comas. Pretende ayudarte a comprender que necesidad hay detrás del impulso.
2. Amplia tu caja de herramientas emocionales
Si la comida es la única forma que tienes de aliviar el malestar, es normal que recurras a ella una y otra vez.
Pregúntate:
¿Qué otras cosas me pueden ayudar a sentirme mejor en este momento?
- Salir a caminar
- Respirar profundamente durante unos minutos
- Escribir como te sientes
- Escuchar música
- Llamar a alguien de confianza
- Darte un baño o ducha relajante
- Tomarte una infusión con calma
La comida puede seguir siendo una fuente de placer. La diferencia es que, cuando dispones de más recursos, deja de ser la única respuesta posible.
3-Practica de Alimentación consciente
Comer con atención plena no significa hacerlo perfecto, significa estar PRESENTE mientras comes.
-Sentarte a la mesa
-Apartar el móvil durante la comida
-Observar la comida (colores, aromas y texturas de los alimentos)
Masticar despacio
-Preguntarte varias veces durante la comida como esta tu nivel de hambre y saciedad.
Son pequeños cambios que pueden ayudarte a reconectar con tu cuerpo y conocer que está intentando decirte cuando sientes esa necesidad imperiosa por comer.
Un ejemplo que veo frecuente en consulta
Una de las frases que más escucho en consulta es:
“Durante el día logro mantener una alimentación saludable, pero al llegar la noche siento que no puedo dejar de comer”.
Cuando exploramos juntos lo que hay detrás de esa situación, suele aparecer jornadas exigentes de trabajo, estrés acumulado, pocas pausas para cuidarse a lo largo del día, comidas insuficientes o emociones que han ido quedando en segundo plano sin atender.
La comida se convierte en el único momento de alivio del día.
Comprender que función está cumpliendo la comida en ese momento es el primer paso para romper el ciclo de culpa y empezar a construir una relación más en calma y consciente con la comida.
Las estrategias son importantes, pero solo funcionan de verdad cuando entendemos que necesidad está intentando cubrir la comida.
Porque el cambio comienza cuando dejamos de preguntarnos ¿Qué me pasa? Y empezamos a preguntarnos ¿Qué necesito?.
¿Te gustaría empezar a cambiar tu relación con la comida?
Si te has sentido identificado con este articulo y sientes que la ansiedad te está condicionando tu forma de comer, no tienes por qué afrontarlo solo.
En consulta trabajaremos para comprender que hay detrás de ese patrón y ayudarte
a desarrollar herramientas que te permitan recuperar una relación mas tranquila y consciente con la comida, desde un enfoque basado en la evidencia científica y la alimentación consciente y el respeto por tu historia personal.
Si crees que ha llegado el momento de dar el paso puedes ponerte en contacto conmigo a través de la web. https://www.nutricionbilbao.com
Estaré encantada de acompañarte.


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